Estado autoritario

8 11 2009

Max Horkheimer

traducción de Bolivar Echeverría

publicado en bolivare.unam.mx

Las predicciones históricas acerca del destino de la sociedad burguesa se han confirmado. En el sistema de la libre economía de mercado —que ha conducido a los hombres a los inventos ahorradores de trabajo y finalmente a la fórmula matemática del mundo—, sus productos es-pecíficos, las máquinas, se han convertido en medios de destrucción; y esto no solamente en el sentido literal pues en lugar de volver superfluo el trabajo han vuelto superfluos a los trabajadores. La burguesía misma está diezmada. La mayoría de los burgueses ha perdido su inde-pendencia; los que no han sido expulsados hacia el proletariado o más bien hacia la masa de los desempleados han caído en la dependencia de los grandes trusts o del Estado. La esfera de la circulación mercantil, “El Dorado” de los aventureros burgueses, está siendo liquidada. Su función la cumplen, en parte, los trusts, que se financian a sí mismos sin ayuda de los bancos, eliminan el comercio intermedio y dominan las asambleas de accionistas. En parte, es el estado el que se ocupa del negocio. La alta burocracia industrial y estatal ha quedado como caput mortuum del proceso de transformación de la burguesía. “De una manera o de otra, con o sin trust, el representante oficial de la sociedad capitalista, el estado, debe finalmente asumir la dirección de la producción… Todas las funciones sociales de los capitalistas son realizadas ahora por empleados a sueldo… y el estado moderno vuelve una vez más a convertirse solamente en la organización que la sociedad burguesa se da a sí misma para mantener las condiciones externas del modo de producción capitalista contra los abusos provenientes lo mismo de los trabajadores que de los capitalistas individuales… Cuanto más son las fuerzas de producción que pasan a ser propiedad suya, tanto más se convierte en el verdadero capitalista total, tanto mayor es el número de ciudadanos a quienes explota. Los trabajadores no dejan de ser asalariados, proletarios. La relación capitalista no queda suprimida, sino que más bien es llevada a su extremo”(1).  En la transición natural del capitalismo de los monopolios al capitalismo de estado, lo último que puede ofrecer la sociedad burguesa es la “apropiación de los grandes organismos de producción y de circulación, primero por parte de sociedades anónimas, después por trusts y a continuación por parte del estado”(2).  El capitalismo de estado es el estado autoritario del presente. Lee el resto de esta entrada »