La Nueva Fase del Plan Puebla Panamá en Chiapas (Tercera de tres partes)

3 08 2008

Japhy Wilson. Facultad de Ciencias Políticas, Universidad, Manchester, Inglaterra

30/May/2008

publicado en ciepac.org

Ciudades Rurales

El proyecto emblemático de la administración de Sabines es la creación de las “ciudades rurales”. Las ciudades rurales son nuevas urbanizaciones, en las que el Estado va a concentrar a las pequeñas y aisladas comunidades rurales de Chiapas. Ocho ciudades rurales están planeadas para este año, con la reubicación de 31,050 personas, y 25 para el sexenio entero (El Heraldo, 18/02/2008). Las ciudades rurales tienen el pleno respaldo del Gobierno Federal y el Banco Interamericano de Desarrollo, y están siendo promocionadas bajo un discurso de “servicios” y “calidad de vida”. En las palabras de Juan Mouriño, Secretario de Gobernación, el proyecto Ciudades Rurales “Es un plan que ya lo ha presentado directamente a Presidente Felipe Calderón, y que nos parece un intento muy novedoso-de cómo resolver el problema de llevar servicios y cómo- permitirles mejores niveles de vida a muchos ciudadanos en nuestro país.”(31) Pero en contraste con la versión oficial, los documentos del PPP muestran que Ciudades Rurales no surge de la visión de Sabines sino del mismo Gobierno Federal y los organismos multilaterales, y que la motivación de Ciudades Rurales no es “social” sino estrictamente económica. En “El Sur También Existe”, Santiago Levy enfatiza que “la población rural dispersa en el sursureste era prácticamente el doble que en el resto del país en 1995”, y que “la dispersión poblacional frena el aprovechamiento de las economías de escala” (Levy et al 2002: 3). El Documento Base del PPP retoma el tema, identificando la “población con alto grado de dispersión” como una de las principales “debilidades” del sur sureste, y proponiendo una solución idéntica a la estrategia de Ciudades Rurales:

“El Plan propone construir una red de centros de integración rural, cuyo objetivo será impulsar regiones o zonas con infraestructura y servicios básicos para ir concentrando en ellos a las comunidades dispersas, logrando una más eficiente organización territorial” (Presidencia de la Republica 2001: 192)

La estrategia de la concentración poblacional está relacionada a la reestructuración neoliberal de la economía campesina. Levy explica la gran dispersión de los pueblos del sureste como una consecuencia de los subsidios a los precios de maíz, que permiten que las tierras sigan siendo explotadas “en forma itinerante” (Levy et al 2002: 4). El documento EDES del Banco Mundial también habla de la “baja densidad poblacional” del sur de México, en términos econométricos de “mercados flacos” (Banco Mundial 2003: 21-23). En el mismo documento, el Banco Mundial propone una estrategia para cambiar el “altamente fragmentado sistema comunal de la tenencia de la tierra” en la región, reconociendo la potencial oposición de los pueblos afectados:

“Mientras esta situación no se puede cambiar fácilmente, una iniciativa para mostrar los beneficios de la cooperación y la consolidación voluntaria de las tierras puede ser implementada. Debería empezar en una escala pequeña, y en las comunidades más dispuestas a aceptar el cambio, con la idea de utilizar el “efecto mostrativo” para convencer comunidades adicionales” (Banco Mundial 2003: 25)

El Programa del Sur también identifica la dispersión poblacional como un problema clave de la región (Comisión Especial del Sur-Sureste 2007: 6-7). Además, este documento propone Ciudades Rurales como uno de los “proyectos integrales”, no sólo para Chiapas, sino para la región entera (Comisión Especial del Sur-Sureste 2007: 62). En un seminario sobre el desarrollo regional, convocado por el Senado de la Republica,(32) Martín Ramos, Presidente de la Comisión Especial del Sur-Sureste, (autores del Programa del Sur), explicó la estrategia de Ciudades Rurales en términos muy parecidos a los del Banco Mundial, identificando las inundaciones en Chiapas y Tabasco en Octubre 2007 como una oportunidad para convencer a las comunidades dispersas a concentrarse en las nuevas ciudades. Ciudades Rurales fue propuesta por Sabines meses antes que las inundaciones, como una política para todo el estado “en contra de la dispersión poblacional, generando ciudades que sean polos de atracción”,(33) pero después del desastre el proyecto fue relanzado como una solución para la comunidades desplazadas, en que “la reconstrucción de las viviendas no se hará donde las familias sufrieron los daños y contingencias, sino que quedarán asentadas en lugares seguros con servicios, que van a garantizar a los nuevos pobladores mejores condiciones de vida”(34). Y es precisamente en la zona del norte de Chiapas más afectado por ese desastre donde Sabines está construyendo 7 de las primeras 8 ciudades rurales. La lógica, entonces, es exactamente la de la estrategia propuesta por el Banco Mundial, de “empezar en una escala pequeña, y en las comunidades más dispuestas a aceptar el cambio”.

Reconversión Productiva y Control Social

Una vez reubicada en las ciudades rurales, la “población dispersa” de los campesinos chiapanecos ya no va a dedicarse a la producción autosuficiente en la milpa, si no a la producción para exportación en grandes plantaciones agroindustriales. Escondido bajo el discurso público de los “servicios” y “oportunidades” que las ciudades rurales brindarán a sus nuevos ciudadanos, un componente clave del proyecto es la “Reconversión Productiva”, impulsada por la Secretaria del Campo. El “Objetivo General” de esta rama es “Realizar la reconversión productiva, en las unidades de producción de las Ciudades Rurales Sustentables a través de plantaciones perennes agrícolas y forestales” (Secretaria del Campo 2008). Estas “plantaciones intensivas” serán de forestales maderables, frutas y flores tropicales, bioenergéticos, cacao, y café (Gobierno del Estado de Chiapas 2007a). La estrategia es sumamente consistente, no sólo con los corredores agroindustriales de la Declaración de Comitán y la Secretaria de Turismo y Proyectos Estratégicos,(35) sino también con el Plan Puebla Panamá. Para Santiago Levy,

Las restricciones derivadas del Articulo 27 Constitucional vigentes hasta 1994 de poseer o arrendar grandes extensiones de tierras afectaron a todo el país, pero fueron especialmente distorsionantes en el sureste, región que tiene condiciones adecuadas para productos cuyo cultivo más eficiente se da en el contexto de una agricultura de plantación, es decir, una agricultura caracterizada por amplias extensiones donde se cultiva, en forma tecnificada, un único producto de tipo perenne: café, plátano, palma africana y productos maderables, entre otros (Levy et al 2002: 27)

Ubicadas dentro de la lógica del PPP, las ciudades rurales funcionaran entonces como una forma de lo que Marx llamó “acumulación primitiva” – la separación entre el campesino y la tierra que es la base de la acumulación capitalista, sin que el capital no tenga, ni mano de obra, ni recursos naturales para explotar. En las palabras de un funcionario de la Secretaria del Campo, lo que están intentando hacer con Ciudades Rurales y la Reconversión Productiva es “cambiar el modo de producción del campesino”(36). Están implementando la Reconversión Productiva en Nuevo Juan de Grijalva y Santa Ana, las primera dos ciudades rurales ahora bajo construcción. Como explicaba un comisario ejidal de uno de los ejidos reubicados en Santa Ana, el gobierno está ofreciendo las ciudades rurales a los desplazados bajo la condición de que ellos dejen su producción tradicional de maíz, fríjol y ganado, y colaboren en la construcción de plantaciones de naranja, forestales maderables, y palma de aceite.(37)

A pesar de su promoción como un proyecto “novedoso” y “visionario” del que “se desconoce algún similar en otra región del mundo” (El Heraldo 20/02/08), Ciudades Rurales tiene marcadas similitudes con estrategias coloniales y contrainsurgentes de control social. En los siglos 16 y 17, la Corona Española reubicó a las comunidades indígenas a través de una esquema de “congregaciones” o “reducciones“, reemplazando “las concepciones indígenas de territorialidad y uso de espacio” (Barabas 2003:32) por un sistema de pueblos y ciudades coloniales que representó y concretizó el poder del Imperio sobre las poblaciones dispersas y potencialmente rebeldes de Nueva España. En forma semejante, en los años 80 del siglo pasado el estado guatemalteco construyó las llamadas “Aldeas Modelo”, donde reubicaron las poblaciones desplazadas por la guerra civil en nuevos “polos de desarrollo” como parte de su estrategia contrainsurgente. Como las ciudades rurales, las Aldeas Modelo buscaron cambiar la forma de vida y modo de producción de los pueblos indígenas y campesinos, a través de un sistema integral de servicios, y “una integración forzosa de la producción campesina a los intereses capitalistas de los sectores dominantes”(38)

ciudad rural Santa Ana
El “campamento temporal” de la ciudad rural Santa Ana, Abril 2008 (Foto: Japhy Wilson)

Además de una forma de “acumulación primitiva”, entonces, las ciudades rurales también tienen su función de contrainsurgencia y control social. Concentradas en las ciudades rurales, las comunidades indígenas y campesinas no sólo pierden su control sobre su modo de producción, sino también sobre la reproducción de sus culturas, que ya van a estar subordinadas a sistemas de salud y educación estatales. El objetivo declarado de Ciudades Rurales es “el transito de una marginalidad social hacia la formación de ciudadanos activos y participantes, que sean actores en el proceso de su propio desarrollo y superación”(39), pero las implicaciones actuales del proyecto son todo lo contrario: el control total de cada aspecto de la vida de los indígenas y campesinos por el Estado, con la negación de sus propias practicas y formas de vida. Sobre todo, Ciudades Rurales representa la respuesta Estatal a la amenaza constituida por la gestión de los caracoles zapatistas. Mientras el Estado está construyendo las primeras ciudades rurales en la zona afectada por las inundaciones del año pasado, donde no hay presencia zapatista, hay otras ciudades rurales planeadas por las regiones Fronteriza, Selva, y los Altos, que son el centro geográfico de los territorios recuperados por el EZLN (Gobierno del Estado de Chiapas 2007b). Como dice un miembro de la Junta de Buen Gobierno del caracol de La Realidad, con las Ciudades Rurales, “el mal gobierno nos promete tierra preparada, con luz, agua potable, vivienda, hasta nos alimentan. Es sólo vivir y engordar como un puerco, eso es lo que nos prometen pues”(40). En cambio, los caracoles representan una alternativa concreta en donde las “comunidades dispersas” están involucradas en un intenso proceso de desarrollo de sistemas autónomos de salud, educación y producción, fuera del control social del Estado, y de la lógica acumulativa y destructora del capital. Los caracoles, “esos espacios liberados que son dichos gérmenes de un mundo nuevo, no capitalista” (Aguirre Rojas 2007), constituyen un gran obstáculo frente al “espacio abstracto” de supercarreteras, plantaciones intensivas, y ciudades rurales de la nueva fase del Plan Puebla Panamá en Chiapas.

Conclusión

El Plan Puebla Panamá sigue en marcha. La misma carta de proyectos que apareció en su Documento Base original, de autopistas, puertos, aeropuertos, plantaciones, urbanizaciones, y megaproyectos turísticos, vuelve a aparecer bajo los nombres de otros programas de desarrollo, implementados por diversas organizaciones multilaterales y distintos niveles de gobierno, y operando en varias escalas geográficas. A nivel transnacional, el Plan Puebla Panamá se encuntra en un proceso de reestructuración, que terminará en este año con su relanzamiento bajo otro nombre. En el sur de México, el PPP ahora existe en la forma del “Programa del Sur”, que comparte los mismos proyectos y el mismo diagnóstico, y no sólo con el PPP, sino también con la Estrategia para el Desarrollo de los Estados del Sur, del Banco Mundial. A nivel estatal, en Chiapas, el PPP está siendo implementado a través de la Declaración de Comitán, que también incluye los mismos proyectos, con el apoyo del gobierno federal y el Programa del Sur. En esta escala vemos que, igual que entre las organizaciones multilaterales y los distintos niveles de gobierno, existe un consenso hegemónico entre los partidos políticos – el PRD/PRI al nivel estatal y el PAN a nivel federal – en respaldo a la visión neoliberal expresada en el PPP. Este consenso, celebrado por Sabines con su eslogan “la unidad siempre da buenos resultados”(41), es una instancia de una tendencia global hacia la “pos-política”:

En la pos-política, el conflicto entre visiones ideológicas expresadas por distintos partidos que compiten por el poder, es sustituida por la colaboración entre tecnócratas- Lo político está suspendido en la reducción del estado a un mero sirviente de las fuerzas del mercado (Žižek, citado en Swyngedouw 2008)

En el nivel de Chiapas, también vemos que el PPP está entrando a una nueva fase, pasando de su enfoque inicial en megaproyectos infraestructurales de comunicaciones y transportes, para empezar a concretizar proyectos de producción, “servicios”, y ordenamiento territorial – corredores agroindustriales, parques “ecoarqueológicos”, ciudades rurales, etc. Todo este proceso reemplaza y aplasta el espacio vívido de las culturas Mesoamericanas por el espacio abstracto de la acumulación de capital transnacional. Como vemos en el caso de Chiapas, la concretización del PPP entonces implica el despojo de los pueblos indígenas y campesinos de sus tierras – con la fuerza paramilitar si fuera necesario – y su reubicación en nuevos centros de población enredados en los corredores y supercarreteras del mercado global. Pero en Chiapas, como en todo Mesoamérica, las cosas no son tan sencillas para el capital y sus tecnócratas pos-políticos. Las ciudades rurales y las plantaciones intensivas van a enfrentar la resistencia de los pueblos que se pretende despojar, igual que en el caso del Centro Integralmente Planeado Palenque-Agua Azul, donde un año de intimidación y violencia paramilitar no ha logrado despojar a las comunidades zapatistas de la zona. Más aun, en el proceso de la construcción de la autonomía zapatista, existe la posibilidad de una alternativa al capitalismo que, a pesar de sus propias dificultades y contradicciones, merece el apoyo continuo de todos nosotros quienes queremos habitar en un mundo profundamente distinto a lo que el Plan Puebla Panamá implica.

Bibliografia

  • Aguirre Rojas, Carlos Antonio, 2007, Mandar Obedeciendo
  • Albores Guillen, Roberto, 2006, “Declaración de Comitán”, en Proyecto de Observación y Vigilancia de los Derechos Políticos y Civiles de los Pueblos en Chiapas 2006, Informe Mensual Junio 2006″
  • Banco Mundial 2003, “Economic Activity, Agglomerations, and Logistics in the Mexican Southern States”, en Banco Mundial 2003, Mexico: Southern States Development Strategy Washington, Banco Mundial
  • Barabas, Alicia M. 2003, “Introducción: Una Mirada Etnográfica Sobre los Territorios Simbólicos Indígenas” en Alicia M. Barabas (coordinadora) Diálogos con El Territorio: Simbolizaciones Sobre el Espacio en las Culturas Indígenas de México, México DF: Instituto Nacional de Antropología e Historia, 13-36
  • Capise 2007, “Informe: Tierra y Territorio, Caracol la Garrucha Parte 1”
  • CIEPAC 2005, “Las carreteras del PPP sepultan La Sepultura”, www.ciepac.org/boletines/chiapasaldia.php?id=451
  • Comisión Especial del Sur Sureste 2001, “Chiapas: Sistema de Corredores Carreteros Interregionales”
  • Comisión Especial del Sur Sureste 2007, “Programa del Sur”
  • FONATUR 2004, “FONATUR en la Región Sur-Sureste de la Republica”
  • Foucault, Michel, 1977. Discipline and Punish: The Birth of the Prison. London: Penguin
  • Gobierno del Estado de Chiapas 2007a, “Ciudades Rurales Sustentables”
  • Gobierno del Estado de Chiapas 2007b, “Ciudades Rurales de Chiapas: La Propuesta”
  • Hardt, Michael, and Negri, Antonio, 2000. Empire Cambridge: Harvard University Press
  • Harvey, Neil, 2006, “La Disputa por los Recursos Naturales en el Área del Plan Puebla Panamá” en Daniel Villafuerte Solís y Xochitl Leyva (coordinadores) Geoeconomia y Geopolitica en el Área del Plan Puebla Panamá México DF: Miguel Ángel Porrua
  • Hiernaux-Nicolás, Daniel 2003, “Plan Puebla Panamá: ¿Una Nueva Visión de Desarrollo Regional?, en Eduardo Andrés Sandoval Forero y Robinsón Salazar Pérez (coordinadores) Lectura Critica del Plan Puebla Panamá México DF: Libros en Red
  • Lefebvre, Henri, 1994 The Production of Space Oxford: Blackwell
  • Levy, Santiago et al 2002, “El Sur También Existe: Un Ensayo Sobre el Desarrollo Regional de México”
  • Nolasco, Margarita et al 2003, “El Territorio en la Frontera Sur: Espacio Apropiado Factica y Simbólicamente” en Alicia M. Barabas (coordinadora) Diálogos con El Territorio: Simbolizaciones Sobre el Espacio en las Culturas Indígenas de México, México DF: Instituto Nacional de Antropología e Historia, 361-436
  • Presidencia de la Republica 2001, “Plan Puebla Panamá: Capitulo México, Documento Base”
  • Secretaria del Campo, Gobierno del Estado de Chiapas, 2008, “Programa Ciudades Rurales Sustentables: Avances”
  • Swyngedouw, Eric, 2008, “Where is the Political?” Facultad de Geografía, Universidad de Manchester
  • Urry, John, 1990, The Tourist Gaze: Leisure and Travel in Contemporary Societies London: Sage Publications
  • Vásquez, Paola, et al 2008, “Alto a la Guerra Contra los Pueblos Zapatistas”, Rebeldía 58:5 16-25

Notas:

  1. www.cocoso.chiapas.gob.mx/documento.php?id=20080214015503.
    El Banco Interamericano de Desarrollo también ofrece su respaldo al proyecto, como si estuvieron respondiendo a una idea novedosa de Sabines: El BID “considera que Ciudades Rurales es un proyecto innovador e integral… por lo que se respaldará en todo momento el proyecto, porque al ser una prioridad para el Estado, pasa a ser una prioridad del BID”
    (www.cocoso.chiapas.gob.mx/documento.php?id=20080206121149)
  2. Primero Foro de Desarrollo Regional, Senado de la Republica, 14/11/2007
  3. www.cocoso.chiapas.gob.mx/documento.php?id=20070517095456
  4. www.cocoso.chiapas.gob.mx/documento.php?id=20071217102350
  5. Dentro del programa de desarrollo de Sabines, Ciudades Rurales es el único gran proyecto no explícitamente especificado en la Declaración de Comitán de Roberto Albores Guillen. Sin embargo, en su estrategia para la promoción de corredores agroindustriales, la Declaración estipula la “suscripción del convenio entre el gobierno y las organizaciones en donde se comprometan los apoyos productivos, viviendas, empleo temporal y asistencia técnica.” Se puede entender a las ciudades rurales como la manifestación de este convenio, dada su relación con la ´reconversión productiva´, y también la celebrada participación en Ciudades Rurales de las organizaciones de la “sociedad civil”, que para Sabines aparentemente significa ´las fundaciones de las primeras empresas nacionales´ – Azteca, Bancomer, Telmex, Grupo Carso, etc. (Diario de Chiapas 07/03/08)
  6. Entrevista con funcionario de la Secretaria del Campo, Gobierno de Chiapas, 05/03/08
  7. Entrevista con comisarios ejidal de uno de los ejidos reubicados en la Ciudad Rural Santa Ana 10/04/08
  8. Luís Méndez, “Guatemala: la persistencia del terror estatal”, www.herramienta.com.ar/print.php?sid =283 (Agradezco a Gustavo Castro Soto de Otros Mundos para esta comparación.)
  9. Julián Domínguez, Secretario de Medioambiente, Desarrollo Urbano y Vivienda,
    www.cocoso.chiapas.gob.mx/documento.php?id=20080311031914
  10. Entrevista con la Junta de Buen Gobierno de La Realidad, 24/03/08
  11. www.cocoso.chiapas.gob.mx/documento.php?id=20080214015503

Agradecemos el apoyo editorial de Mariela Zunino.


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2 responses

16 10 2008
marcela

Hola de nuevo, sólo quiero hacer una pregunta, ¿Cómo afecta, al desarrollo del PPP, todo lo que ha sucedido de desastres naturales, lluvias, inundaciones, etc… y seguirá sucediendo? Porque finalmente eso genera gastos, ¿qué tanto están dispuestos a invertirle? porque supongo que no estaban considerando ese detalle.

Saludos

24 10 2008
tsunun

Qué tal Marcela

Te escribo por el par de comentarios que dejaste en la página democraciayterritorio.wordpress.com en los artículos sobre el Plan Puebla Panamá. Los artículos publicados en la página no son de nuestra autoría (a excepción de los que dicen editorial)

Te comento: nosotros somos un equipo de investigación académica interesada en el tema del territorio, conceptualizado desde varias areas. Un punto de partida es el llamado Proyecto de Ciudades Rurales Sustentables (CRS) que se impulsa a nivel estatal en Chiapas, pero que tiene pretenciones a nivel nacional.

Dicho proyecto juega un papel clave en el desarrollo de la actual fase del PPP, pues parte del principio de que reubicar permite brindar mejores servicios a varias poblaciones (atacar al llamado binomio marginación-dispersión). Esto lo que genera es territorio libre para las nesecidades de desarrollo del capital-capitalistas.

Algo clave es que, tras la inundación de comunidades por la crecida del río Grijalva a fines del 2007, el gobierno del estado impulso dos de las 8 CRS que tenía programadas para el 2008. Así que, sin lugar a dudas, los fenómenos naturales han contribuido al desarrollo del PPP. Ante esto nosotros consideramos lo siguiente:

– los fenomenos son naturales, los desastres son sociales. Con la tecnología y presupuesto con que se cuenta se podría preveer con tiempo y evitar que dichos fenómenos causen tantos daños, sobre todo humanos. En Cuba, por ejemplo, a pesar de que materialmente destruyeron todo los huracanes, la población quedó prácticamente a salvo. En cambio aquí, por un mal manejo de las presas (en función de proteger la producción privada de electricidad), aunado a la pesima actuación de Protección Civil y demas instancias responsables, los daños a personas fueron muchos.

– los desastres activan fondos especiales e inversión privada: es decir, activa al capital. La reconstrucción implica grandes negocios y grandes ganancias para gobiernos y capital privado.

– el caos resultante de un desastre permite el reodenamiento geo-social con poca o nula resistencia. El desplazamiento de población, bajo los argumentos de favorecer su desarrollo y bienestar, ademas de brindar recursos básicos (todo esto según los criterios de quien), generan mas marginación, migraciones, ruptura de sentidos de identidad-pertenencia.

– el territorio y sus recursos, ahora libres de pueblos y culturas incomodas, queda disponible para la explotación, construcción de infraestructura para comunicación, complejos turísticos o industriales: queda a manos de los intereses del capital-capitalistas. Un trabajo clave sobre el tema es La doctrina del Shock, de Naomi Klein (puedes ver un video sobre su trabajo en http://www.youtube.com/watch?v=XP9TkC8GzFM )

Al final, mas que gastos adicionales, los desastres ocasionados por los fenómenos naturales se convierten en una inversión bastante redituable, además de que facilitan el despojo a la población.

Ojalá que algo de esto contribuya a tu tema. Y cualquier cosa que te paresca importante te pedimos por favor que nos la comentes, ya que una intención del blog es, precisamente, el intercambio de ideas.

Gracias por los comentarios, saludos y estamos en contacto

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