Ecuador y el Tratado de Libre Comercio (II)

3 08 2008

Eduardo Ruilova Quezada

05/Dic/2004

publicado en rebelion.org

El control del agua en América Latina

Pero las cosas no solamente van dirigidas a la apropiación de minerales, petróleo, gas, sino que también sus mirada esta puesta hoy con más énfasis que antes sobre las grandes reservas de agua dulce, como ya lo anunció el Banco Mundial (BM) hace algunos años que las guerras del siglo XXI serian provocadas por el control mundial del agua dulce cada día más escasa en el planeta. Y sobre este recurso las transnacionales que están a la cabeza de dicho control son las españolas.

En Barranquilla, Puerto Colombia y ahora en la localidad de La Soledad, ‘la empresa Técnicas Valencianas del Agua (Tecvasa) de España, que no tiene inversiones en su propio país, logro la concesión del servicio del agua por 20 años. Empresa creada en 1999 para concursar en las privatizaciones del agua en América Latina, a solo tres años cuenta ya con cuatro filiales: Metroagua en Santa Marta (Colombia); AAA Dominicana (Santo Domingo, Republica Dominicana); la empresa Interagua en la ciudad de Guayaquil (Ecuador) y AAA Venezuela, en el Estado Zulia.

Tecvasa controla una zona con nueve millones de habitantes en América Latina, con un volumen total de negocios de 180 millones de dólares en 2001. Al parecer la rueda de la historia ha dado un nuevo giro y nuevamente el dinero del industrial español, retorna hacia América Latina con una nueva forma de neocolonialismo, hoy no se aprovechará del oro ni de la plata, pero sí del agua, de la energía eléctrica, de los ferrocarriles, de las telecomunicaciones. Hay que estar alertas para impedir que el neocolonialismo español nos humille y saquee nuestros recursos nuevamente’ .

En esta época el agua se ha convertido en un importantísimo recurso geoestratégico para las corporaciones transnacionales, algunos analistas dicen que inclusive el petróleo a paso a segundo plano, ya que el agua es un recurso imprescindible para la vida. Categóricamente, sin agua sería imposible todo tipo de vida, nuestro organismo esta compuesto por el 70 % de agua.

Por ejemplo, Venezuela tiene uno de los ríos más importante del continente, el Orinoco, el cual tiene una superficie estimada en cerca de medio millón de kilómetros cuadrados, con una pluviosidad de 2.000 litros o 2 toneladas por metro cuadrado al año, y durante la temporada de lluvias recibe dos millones de millones de toneladas de agua. El Orinoco, los llanos colombianos y venezolanos, la Amazonía y el acuífero descubierto en la triple frontera, son las zonas más ricas en agua dulce de América, y las corporaciones como zorros en celo, a través del gobierno norteamericano quieren apropiarse de esa formidable reserva de agua para, con el pasar de los años privatizarla y convertirla en una de las mejores mercancías de la que pueda disponer libremente el capitalismo.

‘Debemos luchar para que el acceso al agua en la cantidad y calidad suficientes para la vida, se reconozca como un derecho constitucional humano y social, indivisible e imprescriptible, para que el agua sea tratada como un bien común que pertenece a todas las especies vivientes del planeta y para que los ecosistemas sean considerados bienes comunes. Luchar por el agua es también luchar contra la pobreza, contra el BM, el FMI y todas las otras siglas desde las que o a través de las cuales quieren comprarnos y/o manejarnos, llámense ALCA, TLC, PPP, o cualquier otro nombre que inventen para viejos objetivos de colonización y sometimiento’.

Desplazamiento y pobreza

El TLC acelera la privatización de los recursos naturales y estratégicos, que se encuentran las zonas rurales, y para su explotación las corporaciones transnacionales provocan desplazamientos de millones de personas pobres a los centros urbanos, generando más miseria, desocupación y delincuencia en las urbes. Con el afán de conseguir más ganancia las corporaciones imponen a los gobiernos de países Latinoamericanos la eliminación de los subsidios, pero no sucede lo mismo con los productos elaborados y fabricados en los Estados Unidos. Mientras nuestros países eliminan los impuestos (aranceles) a los productos provenientes de los Estados Unidos, a nuestros productos que van hacia EEUU, por el contrario, incrementan sus impuestos o aranceles e imponen más barreras proteccionistas con la finalidad de impedir el libre acceso a sus mercados.

Con la salida forzada de los campesinos y ante la desprotección del agro por los gobiernos de América Latina, el TLC favorece la producción en gran escala para la exportación de productos subsidiados, incrementando la dependencia de alimentos importándolos desde Norteamérica, beneficiándose no menos de 10 empresas que controlan el 90% del comercio mundial de granos: Cargill, ABM, Continental, Louis Dreyfus, Bunge y Archer Daniel Midlands.

En el 2.002 el gobierno de los Estados Unidos incrementó los subsidios internos en un 80% superando los 300.000 millones de dólares para los siguientes diez años, de los cuales el 60% de los pagos directos se destinan al 10% de las empresas, eso significa que el Estado norteamericano aporta a los ingresos del productor de arroz el 52%; el azúcar 55%; en la leche, 46%; y, en el trigo el 30%, permitiéndole reducir hasta en un 60% los costos de producción, modificando los precios mundiales de los alimentos, provocando dependencia externa y las consabidas quiebras de los pequeños productores en países con economía en desarrollo.

El gobierno norteamericano, el FMI y el BM, provocan la liberación de los mercados agrícolas de los países latinoamericanos, por medio de las Cartas de Intención y de Desarrollo, en las cuales plasman los programas de ajuste estructural, obligando a los gobiernos que se abstengan de regular cualquier tipo de políticas agropecuarias. Situación que agrava más al agricultor ecuatoriano, debido a que no recibe ayuda por los precios elevados en insumos agropecuarios, que están en manos de pocas empresas. Si sumamos la falta de infraestructura adecuada para poder competir, originará finalmente la sustitución de la producción nacional por la extranjera, con graves consecuencias el sector agrícola que aporta aproximadamente con el 10% del Producto Interno Bruto (PIB).

El 77% del Producto Interno Bruto (PIB), del continente lo corresponde a los Estados Unidos, a nivel mundial representa el 22%. El PIB de Estados Unidos en el 2004 es de 10.7 billones de dólares; con un PIB per cápita de 38.158 dólares, el sector agroexportador no competitivo recibe 300.000 millones de dólares anuales por subsidios, y representa el 1.4% del PIB, y una pequeña parte del empleo; para importaciones destinan 1.5 billones de dólares por año, de los cuales el 0.06% se importa desde Ecuador; por exportaciones anuales reciben 993.5 billones de dólares anuales; mantiene tratados de libre comercio con: Canadá, México, Centro América, República Dominicana, Chile y Costa Rica .

Nuestro Ecuador por PIB dispone de 28.960 millones de dólares, equivalente al 0,06% del PIB estadounidense, con un per cápita de 1.959 dólares anuales; tiene un segmento agroexportador competitivo pero agricultura del mercado interno no competitivo y sin subsidios, que representa el 10% del PIB, y genera el 27% de empleo PEA; por sus exportaciones anuales recibe 5.850 millones de dólares, de las que 37% se destinan a EE.UU; mantiene acuerdos bilaterales con 25 países, y 8 acuerdos multilaterales: CAN, OMC, ALCA, ALADI, APEC, etc., . La productividad de Estados Unidos es de 30 dólares por hora por trabajador; en Ecuador, la productividad está en torno a 80 centavos de dólar por hora por trabajador.

Las desventajas para la firma del Tratado de Libre Comercio son las diferencias competitivas que existen entre Estados Unidos y Ecuador, según el Foro Económico Mundial la nación del norte es una de las más competitivas del mundo, al Ecuador le ubican el puesto 86 de una lista de 102 países, la capacidad productiva de ambos países no tiene parámetros de comparación, la producción norteamericana equivale al 22% de la producción mundial, es decir, 375 veces mayor a la ecuatoriana.

La brecha entre pobres y ricos ha crecido a niveles escandalosos. En América Latina la pobreza afecta a 340 millones de personas. En los propios Estados Unidos, afecta al 17% de la población, ‘más de 3,5 millones de personas, la población de Uruguay, viven en las calles en Estados Unidos, un 1,25% de su población total. Tan solo el año pasado, el número de estadounidenses que viven por debajo de la línea de pobreza aumentó en 1,3 millones, elevándose a 35,9 millones’ . El Ecuador, los sectores más desfavorecidos están en el campo y comunidades indígenas, en las mujeres y en los jóvenes y niños de los dos sexos; el 10% más rico tiene el 47% de la riqueza, mientras el 10% más pobre apenas controla el 0,6%.

Que es lo justo y equitativo para los EEUU

Los altísimos aranceles (pago de impuestos) implementados por los Estados Unidos, obligan al Brasil a pagarle más de 1.000 millones de dólares al año para que pueda comercializar su jugo de naranja en el mercado norteamericano. Colombia por la ‘ayuda militar’ recibida mediante el ‘Plan Colombia’ y el ‘Plan Patriota’ que les brinda el gobierno de Bush, les obligó a eliminar sus barreras arancelarias, la producción de trigo, la cebada, el sorgo y soya no son rentables, se acaba el algodón, la leche está amenazada; el país comienza a importar azúcar, ya no son autosuficientes en maíz y está a punto de quebrar la crianza de pollos, el café, su producto nacional ya no es sostenible.

Rally Burch dice que ‘el maíz estadounidense llega a América Latina a un precio 20% menor al costo de producción, y el trigo a la mitad de su precio. Por ello, América Latina prácticamente ha dejado de producir trigo y su maíz no puede competir’ . En México el precio del maíz se redujo 45% y su importación ha aumentado. En Haití se obligó a reducir el arancel al arroz del 35% al 3% en 1995. Paralelamente se permitió la entrada de arroz subsidiado de los Estados Unidos que inundó el mercado y desplazó a 50 mil familias pobres que dependían de la producción de arroz. Ahora Haití compra las dos terceras partes del arroz que consume. El gobierno haitiano no cobra aranceles a los importadores, le han obligado a privatizar su escasa industria por lo que no cuenta con recursos para comprar alimentos. Su deuda sigue aumentando así como su dependencia a las normas que dictan e imponen el FMI y el BM ¿Les parece esto justo?

Estados Unidos exporta trigo con un 46% menos de su costo de producción mientras que el maíz en un 25% menos. Sin embargo, EU pone trabas para la entrada del salmón y hongos chilenos, a las flores de Colombia, Chile, Ecuador y México; los tomates y al atún mexicanos; o la miel de Argentina. Mientras, los productores de algodón en Texas recibieron en el 2002 alrededor de 3 mil 600 millones de dólares en subsidios, más de lo que recibieron por vender el algodón, en el Perú los pequeños y medianos productores vieron atónitos como su mercado se fue a pique cuando el algodón norteamericano con una importación del 284%, lo dejó fuera de competencia en su propia casa. ¿Le parece esto un libre comercio, justo y equitativo?

Alberto Acosta dice que las consecuencias del TLC, ‘Obligarán a reescribir la Constitución, limitando aún más la vida democrática, serán sumidas como un acto de pragmatismo. Un asunto perverso, en tanto el TLC garantiza seguridad a la acumulación del capital, no así a las personas; valga constatar que en el TLC no se discute el tema de la masiva emigración de ecuatorianos a los EEUU, pero, eso sí, se ofrece trato nacional a las mercancías y servicios extranjeros, a las inversiones foráneas; derecho a demandar en el exterior al Estado ante cualquier decisión que disminuya las ganancias de los inversionistas extranjeros; apertura y libre circulación a todo tipo de bienes y servicios; protección a los derechos de propiedad intelectual; reducción del papel del Estado al de guardián del capital; todo esto limita aún más la capacidad de aplicar políticas nacionales de desarrollo’ .

Todo el sistema jurídico nacional vigente, quedan sin efecto ante la imposición antidemocrática de reglas transnacionales impuestas por las empresas para garantizar sus intereses corporativos. Incluso las leyes internacionales, acuerdos entre estados, quedan relegadas por las leyes impuestas por las corporaciones. Los pueblos y la sociedad en general, no son tomados en cuenta para nada, perdiendo todo tipo de soberanía. Todo este proceso de ‘negociaciones, generalmente, se desarrollan a puerta cerrada y bajo estrictas normas de confidencialidad, para evitar, según sostienen los negociadores, la filtración de datos que pudieran dañar los acuerdos considerados esenciales a la exposición social’ . Como vemos, las negociaciones han venido siendo tratado en absoluto secreto. Con una falta de propagandización que raya en el autoritarismo, debemos exigirle al Presidente Gutiérrez, a la ministra Ivonne Baki, a su equipo negociador que informe y haga público detalladamente lo que se viene haciendo y negociando en el marco del TLC.

El gobierno norteamericano, afirma que el TLC, obligará a los países involucrados en las negociaciones a una mayor ‘apertura y transparencia’. Pero si así resultare, ¿Por qué negociaciones para la firma del acuerdo son secretas, es decir nada transparentes?; ¿porqué los borradores de las propuestas del TLC, no son hechos públicos en cualquier país que negocien?. Si las cosas son tan favorables, porqué los defensores del ‘libre comercio’ mantienen en secreto sus negociaciones, ¿porque tienen que esconder algo que según ellos es transparente?.

Lo que evitan es la discusión, el debate, y lo más importante, que todos los ciudadanos se enteren de lo que están o van a negociar, de las conveniencias e inconveniencias, de las ventajas y desventajas. Estas negociaciones desde el inicio han partido como algo impuesto, obligado, con clarísimas características antidemocráticas, tendiendo un sospechoso velo que oscurece los problemas más sustantivos.

De proceder así, estamos en la obligación de denunciar la falta absoluta de transparencia en la negociación del Tratado. Complementariamente debemos desplegar una gran campaña de información y educación sobre los pro y los contra del Tratado de Libre Comercio. Tenemos que denunciar la inconstitucionalidad del Tratado. Debemos apoyar al plebiscito que están convocando los movimientos sociales y las izquierdas en el país, tenemos que abrir el debate, protestar mediante contundentes movilizaciones por la ingerencia yanqui. Si las cosas son para el bien del país -como dice el gobierno y la embajadora Kenney- ¿Cuál es la razón para que los documentos tengan que ser desclasificadas luego de 10 o 15 años?.

Por lo descrito deducimos que el TLC, es incompatible con la libertad, la justicia, la democracia, la igualdad, el respeto a los derechos humanos, la sustentabilidad ecológica, la autodeterminación nacional y el bienestar de nuestros pueblos. Por eso tiene que ser negociado en secreto, entre los representantes de las corporaciones transnacionales, las burguesías nacionales y los testaferros gubernamentales de turno.

La propiedad intelectual y el despojo

La naturaleza, es y será propiedad de la humanidad siempre, y el TLC-ALCA, quiere convertirla o transformarla en algo privado, en propiedad del imperialismo, mediante el sutil término de Propiedad Intelectual, mecanismo con el cual intenta regular, privatizar, y despojar a los pueblos de sus productos que los utiliza para su supervivencia y desarrollo. Las corporaciones quieren arrancarles sus conocimientos, su ciencia, su tecnología, su biodiversidad, en una sola palabra su vida, y todo cuanto exista, tangible o intangible. El ALCA-TLC pretende privatizar toda esta variedad de vida con los acuerdos sobre Propiedad Intelectual y eliminar el derecho de cualquier campesino a conservar y usar semillas para generar sus propias variedades; liberar a la empresa de pedir permiso a las comunidades indígenas y campesinas.

Hacer tamales, tortillas de maíz, mote pillo o llapingachos, o cualquier alimento típico de nuestros países, podrán ser patentados argumentando que es tecnología aplicada para producir algo nuevo. Lo ancestral, lo vernáculo, los gringos lo convirtieron en dólares, lo hicieron nuevo, según la teoría imperial transfirieron tecnología para patentarlo. El monopolio del conocimiento se ha concentrando en los países más ricos e industrializados, siendo los propietarios del 90% de las inversiones mundiales en investigación y desarrollo, reservándose durante 20 años todo tipo de transferencia tecnológica a los países del Tercer Mundo.

Con el ALCA-TLC, los derechos de Propiedad Intelectual transnacional, intentan desconocer e ignorar la Propiedad Intelectual Tradicional de los pueblos indígenas, mediante el robo de sus conocimientos, de sus plantas, de todo lo que encuentren -les sea útil o no- los registraran, patentaran, para luego cobrar por su uso, distribución y consumo. Estos ávidos de dinero, quieren robar en el menor tiempo posible toda forma de vida de los pueblos indígenas, en donde casualmente se ubican al rededor del 90% de los recursos biológicos del mundo.

Por una América nuestra

‘Mientras más se separen de los Estados Unidos los pueblos de América, más libres y más poderosos serán’ José Martí

Tres son los ejes estratégicos que tiene los EEUU. sobre América Latina, a saber: el ALCA, la deuda externa y la militarización del continente. En primer lugar, el ALCA intenta ‘crear un bloque regional dominado por Estados Unidos, capaz de enfrentar la competencia de la Unión Europea y del bloque asiático en la disputa por la hegemonía económica, geopolítica -hoy expandida hacia el Oriente Medio y Asia- y cultural del mundo.

En segundo Lugar, la deuda externa y sus acreedores se apropian de los excedentes económicos de los países latinoamericanos por la vía financiera mediante organismos de crédito internacionales como el FMI, el BM, la CAF, el BID, y la OMC, recordemos que entre 1997 y el año 2000, América Latina y el Caribe transfirieron por servicios al pago de la deuda externa un total de 583.000 millones de dólares, además de 192.000 millones de dólares por conceptos de intereses.

En tercer lugar, la militarización ‘garantía armada de la hegemonía hemisférica y global de Estados Unidos’, como ejemplo tenemos, el Plan Colombia, convertido por la administración Bush en la Iniciativa Regional Andina, proyecto militar contrainsurgente-antiterrorista, contra los que se oponen a su política exterior en Latinoamérica y, a su sistema económico-político, hoy de acuerdo a su nueva concepción sobre Seguridad Nacional, son considerados por Estados Unidos como ‘terroristas’.

Los EEUU quieren asegurase a como de lugar de un mercado de más de 800 millones de personas, en el cual pueda imponer sus voluntades de mercado, pero los sectores organizados de la sociedad, especialmente campesinos, empresarios progresistas, trabajadores, movimientos sociales, de América Latina reunidos en Quito, les han dicho no al ALCA, no a la distribución injusta de la riqueza, queremos igualdad en le trato y equidad en la producción, no a los productos transgénicos.

El Premio Nobel Alternativo 1983, el economista chileno Manfred A. Max Neef, creador de los principios de la Economía Descalza y de la Teoría del Desarrollo a Escala Humana, trabajos por los que fue galardonado en el Parlamento de Suecia, con el Premio Nobel Alternativo, no es enemigo del libre mercado pero sí de la imposición de las reglas de juego en los acuerdos internacionales que siguen los dictámenes de una religión: el Neoliberalismo con Vaticano propio, que es el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio (OMC).

En su discurso de agradecimiento por el galardón entregado planteaba que: ‘.la política económica debe propender por el desarrollo, que se interese por el ser humano y que le permita una verdadera redistribución de la riqueza’ (.) ‘.Una política que recuerde que la economía está para servir a las personas y no las personas para servir a la economía. Eso significa fortalecer los mercados internos, las pequeñas, las medianas y microempresas que son las que en nuestros países dan el 80% del empleo, a través de un proceso vigoroso de apoyo real y no meramente retórico y que los excedentes, si los hay, se jueguen sin problema en un libre comercio internacional; pero poner esto como prioridad en el absurdo supuesto de que eso va a ser bueno para todos y que seremos felices mañana si seguimos la nueva religión, sencillamente no funciona. Y en ese sentido el discurso neoliberal, si se quiere realmente entender, se debe analizar como un discurso religioso: es dogmático y simplista; tiene su santísima trinidad: crecimiento económico, libre comercio y globalización; que como Vaticano que se precia es infalible, sabe mucho mejor que nosotros lo que es bueno, y en aras de la salvación nuestra, lo impone’.

El economista chileno en la continuidad de su discurso decía, ‘El ALCA es un desastre si se lleva adelante, y encuentro toda la razón a la frase de Lula da Silva que más que integración es una apropiación, particularmente de Estados Unidos. El ALCA tiene una verdad oculta que muchos de los políticos ni siquiera saben de lo que hay detrás de los tratados de libre comercio. Básicamente es que los países que siguen las reglas de la OMC de hecho renuncian a su autonomía nacional. Dentro de los reglamentos de la OMC, cualquier ley nacional que exista que resulte un problema para el comercio de cualquier gran empresa, el país debe supeditar sus leyes propias nacionales a los intereses de la empresa dictado por la OMC. Si este tipo de procesos nos ha llevado a como estamos, cómo pretender curarnos más con lo mismo? Aclaro que no soy enemigo del libre comercio sino de la forma como se pretende imponer, por encima de los intereses nacionales. Es un proceso antidemocrático. El Neoliberalismo ha logrado en tres décadas lo que el cristianismo y el Islam no lograron en 2 mil años, conquistar el mundo entero. El camino para Latinoamérica es buscar una alianza entre todos, en lugar de buscar acuerdos subregionales. En las condiciones actuales se debe establecer un acuerdo de toda Latinoamérica’.

De otra parte, Evo Morales, candidato indígena a la Presidencia de la República de Bolivia por el MAS (Movimiento al Socialismo) dice que el ALCA es un instrumento de dominio y sometimiento, para las economías de América Latina, que simplemente buscan que las transnacionales se apropien de los mercados de toda América Latina, ‘e instó a la unidad y a la organización social como única fórmula para enfrentar dicho acuerdo comercial. Aunque hay muchos parlamentarios convencidos de que el ALCA no es una alternativa para las mayorías nacionales sería bueno lograr una alianza con la sociedad civil para oponernos. Lo mejor que pueden hacer nuestros gobiernos es consultar al pueblo’ .

Las reuniones contra el ALCA realizadas en la ciudad de Quito, terminaron con manifestaciones y fuertes enfrentamientos con la fuerza pública, dejando cerca de 10 heridos, algunos detenidos y un oficial de policía secuestrado por los manifestantes durante horas. El apóstol de los cubanos José Martí, tenía algunos planteamientos en torno al tema de nuestra integración, y manifestaba con respecto a los Estados Unidos: ‘…Quien dice unión económica, dice unión política. El pueblo que compra, manda. El pueblo que vende, sirve. Hay que equilibrar el comercio, para asegurar la libertad. El pueblo que quiere morir, vende a un solo pueblo, y el que quiere salvarse, vende a más de uno. El influjo excesivo de un país en el comercio de otro, se convierte en influjo político. La política es obra de los hombres, que rinden sus sentimientos al interés, o sacrifican al interés una parte de sus sentimientos. Cuando un pueblo fuerte da de comer a otro, se hace servir de él. Cuando un pueblo fuerte quiere dar batalla a otro, compele a la alianza y al servicio a los que necesitan de él. Lo primero que hace un pueblo para llegar a dominar a otro, es separarlo de los demás pueblos. El pueblo que quiera ser libre, sea libre en negocios. Distribuya sus negocios entre países igualmente fuertes. Si a de preferir a alguno, prefiera al que lo necesite menos, al que lo desdeñe menos. Ni uniones de América contra Europa, ni con Europa contra un pueblo de América. El caso geográfico de vivir juntos en América no obliga, sino en la mente de algún candidato o algún bachiller, a unión política. El comercio va por las vertientes de tierra y agua y detrás de quién tiene algo que cambiar por él, sea monarquía o república. La unión, con el mundo, y no con una parte de él; no con una parte de él, contra otra. Si algún oficio tiene la familia de repúblicas de América, no es ir de arria de una de ellas contra las repúblicas futuras’ .

Desde los sectores progresistas obliga a ver la conveniencia o no del ingreso del Ecuador y América Latina al ALCA; es aceptar o rechazar una política de sometimiento a los deseos anexionistas neoliberales de los Estados Unidos. Como Latinoamericanos deberíamos actuar conjuntamente, rescatar nuestra soberanía, tender puentes, buscar nuevos senderos integracionistas, como los plantea de forma frontal el Presidente Luiz Inacio Da Silva, o como la alternativa dada por el Coronel Hugo Chávez Frías, cuando hace referencia a la creación del ALBA como alternativa Bolivariana para América Latina y El Caribe frente al ALCA.

Según Judith Valencia, representante de la Coordinadora Agraria Nacional Ezequiel Zamora de Venezuela, el ALBA no es una respuesta al ALCA, ‘.es una cosa diferente: es un renacer, una esperanza, otra manera de vivir, porque el ALBA propone un renacer de los proyectos de vida que quedaron inconclusos, que fueron abortados, reprimidos por siglos, por décadas. ‘Es nuestro deseo que en el ALBA renazcan y se unan los sueños retenidos en el tiempo por la fuerza de las políticas invasoras y explotadoras, expansionistas y anexionistas de los capitalistas’.

(.)’El ALBA, sin embargo, no es un proyecto elaborado y acabado porque es un proceso en camino, en acción, que todos los días se inventa, en el que deben participar todos los que ‘resisten a la humillación e insurgen dignamente’. ‘El ALBA es una visión del mundo desde nuestra América, que no comulga con la lógica imperial del ALCA, el ALBA se propone coagular el ALCA a nivel de gobiernos, que se queden los gobiernos con su ALCA, que los pueblos asuman su ALBA. Porque el ALBA es integrar las capacidades de los pueblos y sus territorios, para satisfacer las necesidades de los pobladores de estas tierras, necesidades de abrigo, de ocio, del cuerpo y de los espíritus de los deseos por vivir, para hacer realidad la felicidad que es una construcción cultural’ .

Algo tenemos que hacer o proponer para evitar que el gobierno norteamericano y su burguesía corporativa en alianza con nuestras burguesías nacionales, nos impongan un Tratado de Libre Comercio entre las naciones del continente, negociando unilateralmente como ya lo hizo con Chile, el Ecuador va en camino, la aceptación ya la dio Gutiérrez con el previo visto bueno de las Cámaras de la Producción de la costa, dejando entrever que el negociador oficial provendrá de ese sector empresarial. Una vez más vemos que en Carondelet nada se mueve si no es con la venia de Febres Cordero o los sectores empresariales. El comercio, la inversión nacional y extranjera, no deberían ser fines en sí mismos, sino instrumentos para alcanzar un desarrollo justo y sustentable, decían en los debates contra el libre comercio en las Américas.

Todos debemos tener obligación y derecho a participar en la formulación, instrumentación y evaluación de políticas sociales y económicas continentales. Las metas centrales de estas políticas deberán ser la promoción de la soberanía y el desarrollo económico, la garantía de una vida digna, el bienestar social y la reducción de la inequidad. Helio Jaguaribe, decano del Instituto de Estudios Políticos y Sociales de Brasil, señala que el ALCA y el MERCOSUR son dos proyectos absolutamente incompatibles. El MERCOSUR persigue crear, más que una zona de libre comercio, una unidad aduanera con miras a una integración económica plena que conduzca, a largo plazo, a una moneda única.

Es obligación nuestra levantar una integración alternativa, justa y solidaria, entre los países que integran América Latina o el Cono Sur, sustentada en la cooperación, que se inserte en la economía internacional, pero que rompa las políticas y el modelo neoliberal. El nuevo modelo tiene que ser parte de un proyecto latinoamericanista o regional, en donde se tome en cuenta la reindustrialización, que desarrolle la investigación científica y tecnológica incorporando sus resultados en la producción nacional, regional y latinoamericana, para así poder hacer posible un mejor y mayor acceso a puestos de trabajo, en aras de dignificar la vida de los que durante mucho tiempo ya han sido castigados por esa ésa plaga del desempleo y la miseria.

La ALADI, Asociación Latinoamericana de integración, integrada por 13 países: Argentina, Bolivia, Cuba, Brasil, Uruguay, Perú, Venezuela, Perú, Colombia, Chile, Ecuador, México, y Paraguay, representan alrededor del 90% del PIB de América Latina. y el Caribe. El MERCOSUR que lo integran países de América del Sur, en cambio es un mercado que cuenta con 361 millones de habitantes y un PIB en el 2.003 de 974.000 millones de dólares, con una renta anual por persona de 2.696 dólares. Tratados como el MERCOSUR, la ALADI, la Comunidad Andina de Naciones -CAN-, constituyen la mejor referencia que los tratados de libre comercio con Estados Unidos, ya que estaríamos demostrando una verdadera integración con vocación latinoamericanista, rompiendo ese vergonzoso principio yanqui de la doctrina Monroe, ‘América para los americanos’.

Las posibilidades de utilizar a fondo las ventajas de un mercado común regional, con arancel internacional único, los países que no estén bajo este tratado, deberán someterse a leyes y reglamentos en donde se norme a la inversión extranjera, normas laborales y medioambientales equitativas, que se proteja a los pequeños empresarios, y que se integre un solo frente comercial, financiero, científico-técnico, y cultural, con la finalidad de poder negociar de igual a igual con otros bloques comerciales a nivel mundial.

Ecuador decide

Es la consigna con la cual los movimientos sociales y las izquierdas en el país, convocaron a los ecuatorianos para que tomen parte y se interesen por los asuntos internos tanto económicos como políticos ante la imposición de Tratado de Libre Comercio por parte de los Estados Unidos. El primer golpe contra la recolonización la dio ‘Acción Ecológica’ quienes lograron burlar las seguridades impuestas por más de 2.500 efectivos policiales y militares, una vez dentro del lujoso hotel Milton Colon de la ciudad de Guayaquil, desplegaron una pancarta en contra del TLC, gritaron consignas como ‘no queremos y no nos da la gana, de ser una colonia norteamericana’.

No todo fue discusión y acuerdos entre empresarios e industriales nacionales y extranjeros, delegados de gobiernos, también estuvo presente la bronca y la protesta, la quema de llantas, las pedradas, y las infaltables bombas lacrimógenas fueron parte externas del show que molesto a los que a costa de sacrificar y crucificar aún más al Ecuador quieren firmar el TLC lo más rápido posible, quién quede atrás no importa, lo primero está el mercado, las ganancias y el dinero que van a obtener por aquello.

Con acertado criterio el doctor Robinson Salazar Pérez, dice que estos acuerdos, que en apariencia son de amplia convocatoria, terminarán decidiendo un reducido grupo de empresarios, gobiernos y corporaciones transnacionales, con ello pretenden de manera paulatina ‘.ir marginando a los partidos políticos de los debates sobre los asuntos económicos, dado que los acuerdos en este ámbito se dan fuera del país y con actores externos; ir minando la credibilidad de los partidos políticos en la medida que no participan ni deciden sobre los asuntos estratégicos de la nación, tales como reforma al sector eléctrico, apertura de los mercados, acuerdos bilaterales o regionales de comercio, privatización de recursos nacionales, endeudamiento con los organismos financieros internacionales’ .

A la realización de la quinta ronda de negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio entre: Ecuador, Perú, Colombia y los Estados Unidos, han expresado que ‘El TLC no puede ser resuelto por el gobierno y el Congreso a espaldas del Pueblo’ , razón por la cual solicitan al gobierno que se convoque a una consulta popular sobre el tema, y en caso de no hacerlo, serán los sectores organizados quienes la ejecuten mediante la aplicación del artículo 105 de la Constitución Política de la República del Ecuador, que dice: ‘ Los ciudadanos en goce de los derechos políticos y que representen el ocho por ciento del padrón lectoral nacional, podrán solicitar la Tribunal Supremo Electoral que convoque a consulta popular en asuntos de trascendental importancia para el país, que no sean reformas constitucionales. La ley regulará el ejercicio de este derecho’. Para cumplir su objetivo se han propuesto recolectar 1’000.000 de firmas a lo largo y ancho de la patria.

El rechazo al TLC fue múltiple, las sospechas y las dudas sobre las conveniencias y los reparos para dicha firma no se hicieron esperar, cerca de 4.000 manifestantes rechazaron las negociaciones, y pidieron la renuncia de la ministra Baki, así como del equipo negociador. Alberto Acosta exteriorizaba que ‘Una manifestación como esta demuestra que hay un sector de la sociedad nacional, y también de los países vecinos, que no está de acuerdo con el Tratado. Hay mucha desinformación e intereses pecuniarios detrás de todo esto’ .

El abandono de los representantes sociales e indígenas se debió a la falta de información adecuada y oportuna, pretendiendo obligarles a que cumplan los acuerdos de confidencialidad concertado ya entre las partes involucradas en el tema al inicio del diálogo. El dirigente de los campesinos César Cabrera, al momento de retirase expresó ‘Oficialmente retiramos a nuestra delegación técnica y política del cuarto adjunto porque no podemos seguir en un espacio donde no existe consulta y por no considerarse nuestros criterios’.

Bases y dirigentes anti TLC, se encuentra preocupados y con recelo de que debido a las fuertes presiones desde el extranjero ‘no se arregle conflictos, como el de los subsidios agrícolas de EEUU., afectaría a la producción, fundamentalmente a la agropecuaria, y conllevaría la pérdida de la soberanía alimentaria; el encarecimiento y la reducción de los servicios básicos, sobre todo de la educación, la salud y la seguridad social; la subida de los precios de las medicinas; el crecimiento del desempleo, la precarización de los derechos laborales y la sobreexplotación de los trabajadores; el saqueo de los recursos estratégicos, de los conocimientos ancestrales y la biodiversidad’ . Esta convocatoria debemos respaldarla todos los ecuatorianos, ya que es un compromiso nacional en defensa de los derechos económicos, sociales y políticos.

Es la hora y el momento para movilizarnos e impedir que las corporaciones gringas consoliden un nuevo sistema de sometimiento y apropiación de características amplias que implican: lo comercial, a la soberanía nacional, el petróleo y recursos naturales, telecomunicaciones, producción alimentaria, eliminación de garantías laborales, sobre explotación del trabajo, entre otras cosas.


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19 06 2013
Brianna

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