Oilwatch Mesoamérica
27/Dic/2006
publicado en oilwatchmesoamerica.org
La evaluación de la presencia de yacimientos petroleros en Chiapas no debe realizarse atendiendo sólo a las declaraciones de Pemex referidas a las reservas probadas, ni sólo a los desarrollos industriales del noroeste del estado. Como es bien sabido, con el cambio en la dinámica del mercado mundial, cuando en los años setenta se rompe el control hegemónico de las siete empresas petroleras transnacionales, se logra un aumento descomunal en los precios del crudo -como efecto de la organización comercial de los principales países petroleros periféricos (por medio de la opep). Esto permite a México, entre otras cosas, su conversión en una potencia exportadora, lo que impulsa, como nunca antes, los trabajos de prospección e identificación de regiones petroleras desconocidas o muy poco exploradas. Es así como se llega al yacimiento supergigante de Reforma, en el noroeste de Chiapas, uno de los 33 mayores depósitos de crudo del mundo, pero también hasta las enigmáticas reservas en la región de la Selva Lacandona.