Francisco López Bárcenas
09/abr/11
publicado en jornada.unam.mx
Pero no. Como no vivimos en un estado de derecho ni democrático, los funcionarios de las instituciones estatales no se sienten con la obligación de rectificar las acciones que agravian a los ciudadanos, cuando mucho de justificarlas para convencer al resto de la sociedad de que a los inconformes los mueven oscuros intereses antinacionales. Esto es lo que puede verse en la actitud de la Comisión Nacional del Agua frente a la inconformidad de los afectados por la presa El Zapotillo. Cuando éstos aceptaron dialogar con la institución pensaron que les ofrecerían alternativas, pero con lo que se toparon fue con una campaña de desprestigio en diversos medios de información, mientras en la mesa de negociaciones les insistían que la presa no se parará. La sumisión como único argumento. Leer el resto de esta entrada »